martes, 2 de octubre de 2012

LA JUSTICIA LES COLOCA EN SU SITIO.


 
 

Un atisbo de luz en el oscuro y maltratado sector de grandes almacenes. Así es como recibíamos hoy la sentencia de la Audiencia Nacional, por el conflicto colectivo instado desde los sindicatos de clase, ante el robo manifiesto que sufrimos todos los trabajadores y trabajadoras de este subsector del comercio.
Si bien la pasada semana, tras la vista celebrada por este motivo, no podíamos sino resaltar la actitud prepotente de la patronal, escenificada tanto por las empresas como por las organizaciones paraempresariales, que manifestaba su convicción de poder actuar por encima de la ley, a su antojo y con total impunidad, hoy la justicia española les ha recordado que, incluso ellos, deben acatarla y atenerse a las resoluciones judiciales.
La Audiencia Nacional reconoce que, efectivamente, el incremento salarial que la Comisión Mixta del Convenio Colectivo, formada por los firmantes (Anged, fasga y fetico),  fijó el pasado mes de enero en un 1,3%, era una cantidad muy inferior a la que recogía el convenio colectivo, habiendo acordado dicha cantidad de manera consciente de que establecían una rebaja salarial. Y lo que es más grave, manipulando burdamente lo que ellos mismos habían firmado.
Ya anunciamos en ese momento que se estaba incumpliendo lo recogido en el convenio de aplicación pero, muy lejos de rectificar y mostrar un mínimo de respeto por los miles de trabajadores a los que se les expoliaba directamente parte de su salario, comenzaron a urdir una trama para revestir de legalidad ese acto. Así es como en vísperas de la celebración del juicio convocaron a la mesa negociadora del convenio colectivo bajo pretexto de iniciar las negociaciones del nuevo convenio, y proponiendo allí mismo un acuerdo que fijaba el salario en las cantidades que ellos mismos habían acordado a primeros de año. Sus departamentos sindicales, fasga y fetico, firmaron con rapidez, pensando que así, cumpliendo el procedimiento legal, evitarían que se les condenara a  devolver la diferencia económica que no habían subido en los salarios.
Ahora la justicia reconoce que la revisión no estaba bien hecha y que el incremento que  llevaron a cabo las empresas de grandes almacenes en enero de 2012, de un 1,3%, debería haber sido, realmente, de un 1,53%, por lo que esas empresas adeudan un 0,23% de incremento salarial desde dicho mes de enero hasta la fecha presente a todos sus trabajadores y trabajadoras.
Celebramos que la justicia ampare, nuevamente, a todos los que trabajamos en grandes almacenes, lo que realmente lamentamos es que ese respeto no lo muestran las empresas del sector con sus plantillas.

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